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La Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura del Instituto Politécnico Nacional, Unidad Regina, se convirtió en un punto de encuentro entre arte, arquitectura y reflexión cultural con la inauguración de la exposición Ídolos Antiguos de México de Rufino Tamayo, presentada en la Galería Ruth Rivera Marín.
El espacio, que honra el nombre de la arquitecta egresada del Politécnico e hija de Diego Rivera, reunió a destacadas personalidades del ámbito académico, arquitectónico y artístico en una velada que reafirma el diálogo entre las disciplinas creativas dentro del contexto universitario.
La muestra, organizada por la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la ESIA Tecamachalco, presenta la serie de doce litografías que Tamayo realizó en 1976 bajo el mismo título. En ellas, el artista reinterpretó esculturas prehispánicas mediante un lenguaje gráfico de gran síntesis formal, acompañado de fondos atmosféricos que evocan el paso del tiempo y brochazos gestuales en tonos rosa, azul, sepia y morado que otorgan carácter único a cada obra.
Durante la inauguración participaron Juan Carlos Pereda, curador del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, quien compartió reflexiones sobre la relevancia de esta serie dentro del desarrollo gráfico del artista; así como la escritora e investigadora Ingrid Suckaer, quien ofreció una mirada cercana sobre el legado de Tamayo y su profunda conexión con el México antiguo.
También destacó la participación de la curadora y museógrafa Lilia Ángeles Aburto Guzmán, cuya propuesta museográfica generó un diálogo armónico entre la obra gráfica y el espacio arquitectónico.
Como parte de la experiencia inaugural, el cóctel de la velada fue ofrecido por Mezcal Oro de Oaxaca, que presentó una selección de sus mezcales y cremas, acompañando el recorrido de la exposición con una propuesta sensorial que integró tradición, sabor y cultura mexicana.
Ubicada en Regina 143, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, dentro de la Ciudad de México, la exposición permanecerá abierta durante tres meses mediante cita previa, reforzando el compromiso del IPN con la difusión cultural en espacios académicos.
Una muestra que confirma la vigencia del legado de Tamayo, dialogando con nuevas generaciones desde un recinto donde la arquitectura se convierte en plataforma viva para el arte.

